The Prepaid Musician Plays Bad Music
Climate Control SF
Muestra colectiva con obra de Angélique Heidler, Juni Aranda, Keith Boadwee, Lucía Aguilar,
Luis F. Muñoz, Morgan Corbitt, Scott Galván.
The Prepaid Musician Plays Bad Music
Climate Control SF
Muestra colectiva con obra de Angélique Heidler, Juni Aranda, Keith Boadwee, Lucía Aguilar,
Luis F. Muñoz, Morgan Corbitt, Scott Galván.
Vista de instalación de "Segundo imperio (Flor Imperial)",
Fotografía de Nicolás Colón. Cortesía de Climate Control SF.
Segundo Imperio (Flor Imperial), 2025
Vídeo HD, color, sin sonido
Duración: 5 horas
Segundo Imperio (Flor Imperial), es un vídeo que captura una secuencia acelerada de una puesta de sol en Guadalajara, con la torre del Hotel Riu Plaza —el edificio más alto de la ciudad— como protagonista. Visible desde múltiples puntos estratégicos de la ciudad, la torre se convierte en un símbolo de escala monumental y presencia constante.
La obra ofrece una mitificación nostálgica de un icono local, reflexionando sobre la centralización de la actividad artística en grandes ciudades como Ciudad de México o Nueva York. En diálogo con obras como Empire de Andy Warhol y Jonas Mekas, y Imperio del colectivo Reena Spaulings, Flor imperial surge como un gesto poético desde la periferia de la actividad artística en el país: un esfuerzo por reafirmar la vitalidad de la práctica artística en ciudades que no suelen ocupar un papel protagonista en el debate internacional. La construcción de un imaginario colectivo a través de imágenes urbanas —como la presencia recurrente de esta torre iluminada al atardecer— es una parte fundamental de este proceso.
El 15 de junio se celebró una proyección en Climate Control, coincidiendo con la exposición colectiva The Prepaid Musician Plays Bad Music.
Dirigida por Esteban Ponce, Andrea Ramírez y María José Tellez,
escrita por Luis F. Muñoz.
"Oro en paz, fierro en guerra" (2025)
Acrílico sobre lienzo
120 x 80 cm
Oro en paz, fierro en guerra es una pintura que emplea una composición en díptico sobre un mismo bastidor, inspirada en la estructura simétrica y especular de los naipes. En ella, la heráldica tradicional es desplazada por los escudos de los Giants, Padres y Dodgers —equipos representativos de las tres principales metrópolis de California—, transformando los emblemas deportivos en nuevos símbolos de identidad y pertenencia regional.
La obra plantea un juego de contrastes entre la solemnidad de la pintura histórica y la irreverencia de la caricatura contemporánea. Al confrontar personajes extraídos de la estética visual del nu-metal (Korn) con figuras del mural de Diego Rivera en el Palacio de Cortés, Muñoz reivindica la caricatura política —desde la obra de José Guadalupe Posada hasta el conceptualismo de los años noventa de artistas como Damián Ortega o Abraham Cruzvillegas— como una base fundamental de la plástica mexicana. El título, lema oficial de la ciudad de San Francisco, funciona como un puente entre su pasado hispano-mexicano y el imaginario digital del videojuego GTA San Andreas. Así, la pieza surge como un gesto de apropiación desde la periferia: un esfuerzo por rastrear el origen de una mitología urbana que muchos jóvenes del "tercer mundo" conocieron primero a través de la ficción de San Fierro.